martes, 19 de febrero de 2013

Parte XIII : Las Siete Esferas






Al pensar en Dios como un Sol, encontramos que, rodeando y cubriendo este Foco central de Inteligencia, hay 7 Poderosas Esferas de Conciencia, cada una separada de la otra por Su propia línea periférica, la cual forma los límites naturales de esa Esfera en particular. Estas 7 Esferas son conocidas como el AURA DE DIOS, y cada una está habitada por Grandes Inteligencias Divinas que tienen, todas, la intención de realizar la Voluntad del Padre y de expandir su Reino.
El desarrollo y despliegue de Su Reino se consigue mediante la emisión de ondas pulsantes desde su Propia Conciencia Divina, dentro de la cual están los patrones espirituales para todas las formas y manifestaciones (desde la más insignificante brizna de hierba hasta la estrella más brillante del espacio).

La 1ª Esfera

La primera esfera representa el Corazón de la Creación Misma. Los Grandes Seres que forman la Inteligencia Directiva de esta Esfera son conocidos como los Manús de la raza humana. Al Maestro que activa Su Voluntad en el mundo del hombre se le llama el Chohan del Primer Rayo (El Morya). Su Servicio a la Vida consiste en llevar las Ideas y Directrices de Dios desde la Divinidad hasta las mentes de aquellos seres en la Segunda Esfera que las

revisten con una forma más manejable. En esta Primera Esfera también moran los 7 Poderosos Arcángeles quienes se han ofrecido voluntarios para guardar y proteger a la raza humana en evolución. Es aquí donde nacen todas las ideas, planes y bendiciones que, algún día, se manifestarán en el mundo físico.
Sus habitantes son Seres cuyo servicio a la Vida es aquel de darle cuerpo a esas Ideas de Dios, y llevarlas en su curso hacia fuera hasta la periferia de la Primera esfera, donde se las entregan al cuidado de los mensajeros de la Segunda Esfera.

La 2ª Esfera

Los Habitantes Celestes de la Segunda Esfera reciben amorosamente a los Mensajeros Cósmicos y a las Ideas del Corazón de Dios, las asimilan, las visten con la forma y sustancia tanto de Su Propia Gran Luz como de la Sustancia Universal que forma la
atmósfera de esta Esfera, y, a su vez, la pasan adelante a las conciencias receptivas y atmósfera del Tercer Ámbito.

En la Segunda Esfera las Ideas y patrones Divinos de grandeza futura son moldeados y llevados a la forma a través del uso de los poderes creativos de la Fuerza Mental Superior. Es así como la semilla del Padre cae en tierra fértil (Conciencia Inteligente Individual) y comienza a tomar forma definitiva en el mundo del Pensamiento Divino. 
La Inteligencia de Dios que gobierna esta Segunda Esfera es el Señor Buddha, previamente conocido como el Señor Maitreya. Este es quien interpreta las Ideas de Dios que vienen de la Primera Esfera, y lo hacen a través de la formulación de las Religiones y Creencias del mundo. 
Su Representante, el Chohan del Segundo Rayo (el Señor Lanto) consolida aún más Su Servicio Cósmico a través de los canales educacionales de la Esfera Interna, así como también de los del mundo de las apariencias físicas.
Es tan grande la Riqueza de la Efusión del Padre, que esta esencia debe seguir precipitándose hacia delante, revestida de patrones inteligentes de pensamiento, buscando como dar de Sí mediante bendiciones rítmicas. Es así como pone en alerta a la Tercera Esfera para que reciba la Efusión del Padre.


La 3ª Esfera

En la Tercera Esfera la gloria y la radiación de la Segunda Esfera es revestida de la Inmanencia Divina en patrones de pensamiento, de manera que pueda ser mejor asimilada por la conciencia vibracional de este Ámbito. A estas Ideas de Dios se les da el alma de la
Vida, y se convierten en focos vivos y pulsantes de “las cosas por venir”. Este es el Ámbito del Espíritu Santo bajo la dirección de ese Gran Representante Cósmico de la Tercera Persona de la Trinidad, a quien conocemos por el título de Maha Chohan.
En esta Tercera Esfera, la Esencia de Vida es impartida a las formas de pensamiento que bajan desde las Esferas Primera y Segunda. No es hasta que el pensamiento es revestido con vida mediante la naturaleza del sentimiento, que no se convierte en una fuerza viva, vital, en lo que concierne al mundo físico.
Así, la Tercera Esfera vitaliza todas las
manifestaciones que alguna vez se materializarán en el Planeta Tierra.
La actividad en la Tercera Esfera, como el prisma, divide los Rayos Espirituales a través de los cuales fluye la radiación y los dones del Tercer Rayo, y los cuales entonces proceden, mediante las cinco subdivisiones de este Gran Rayo, a penetrar el mundo físico de las formas. Los Grandes Chohanes de estos Cinco Rayos, por lo tanto, sirven bajo la supervisión de Su Señor Supremo, el Maha Chohan.

La Primera Subdivisión del Tercer Rayo está bajo la dirección del Chohan conocido como Lady Rowena. Su Servicio Cósmico a la Vida consiste en
recibir los diseños o Patrones de Pensamiento Divino (que contienen, en sí, desde movimientos de mundos hasta bendiciones individuales sencillas para la raza humana), dividirlos según el tema a que conciernen, o el servicio potencial a la Vida, y canalizarlos a los Chohanes que están a cargo de dispensar dichas
actividades en particular. A su vez, estos Chohanes toman éstas y, desde Su Esfera de actividad, las proyectan al mundo de la forma a través de las inteligencias humanas (conscientes o inconscientes) que estén abiertas a Sus Impresiones e Influencias Cósmicas. De esa manera es como Lady Rowena se convierte en el Lugarteniente y Representante del Maha Chohan, así como en “transformador degradador” de Sus energías en lo concerniente a la canalización de las Bendiciones de Dios al mundo de
la forma vía las facetas apropiadas.

La 4ª Esfera

Un grupo de Seres de la Tercera Esfera se une a las Huestes Querúbicas y Seráficas al prepararse éstas, junto con las formas vivientes de pensamiento encarnado, a emprender el viaje hacia la Cuarta Esfera de vida Consciente. Una vez más se da una gran difusión de Esplendor Espiritual, al mismo tiempo que una radiación más rica inunda la atmósfera de la Esfera de la Visitación. Las Ideas Divinas pulsan a través de la Sustancia Electrónica y son absorbidas por cualquier conciencia receptiva dentro de la Cuarta Esfera.
El Gran Chohan de la Cuarta Esfera es conocido como el Maestro Ascendido Serapis Bey. Las formas de pensamiento desarrolladas de la Primera y Segunda Esfera, dotadas en la Tercera Esfera con la Vida del Espíritu Santo, encuentran su primer punto de contacto con las conciencias individuales de seres no ascendidos en este Ámbito. La mayor cantidad de los Arquetipos Divinos (Presencias “I AM” (Yo soy) individualizadas) moran en ese Cuarto Ámbito. Es aquí donde estos Egos Crísticos reciben las Ideas, Patrones y Designios de Dios, los desarrollan a través de siglos de labor, y los proyectan al mundo del

hombre a través de su conciencia y de las conciencias
de los alumnos avanzados (que trabajan en líneas de trabajo similares a las de esos seres desarrollados y perfeccionados dentro de este Ámbito). Aquellas ideas que no son absorbidas por las Inteligencias Conscientes del Cuarto Ámbito siguen su camino, llevadas por Huestes Seráficas y Querúbicas y la Escolta de Honor del Cuarto Ámbito, a las
conciencias de Seres del Quinto Ámbito que esperan.


La 5ª Esfera

Dentro de la Quinta Esfera, se dispersan las ideas semilla del Padre (en especial aquellas relacionadas con descubrimientos científicos, inventos e investigaciones médicas), y son recibidas por las Conciencias Receptivas de Aquellos que están dedicados a estas tareas en los Templos de la Ciencia que están activos en esta Esfera, y de dichos Templos, son dirigidas a las mentes y corazones de aquellos hombres y mujeres desinteresados que trabajan en estas actividades en la Tierra. El Gran Chohán del Quinto Ámbito es conocido como el Maestro Ascendido Hilarión, quien fue San Pablo en los tiempos Bíblicos.
A medida que la Quinta Esfera pulsa con la Esencia de la Santidad, vemos que las bendiciones no disminuyen un ápice, y que, aún mientras seguimos viendo, las energías gloriosas esperan su transmisión a la Sexta Esfera para ampliar su círculo de expresión
manifiesta.

La 6ª Esfera

Dentro de la Sexta Esfera encontramos los centros causativos de las Religiones Cristianas, en las cuales los cultos devocionales y emocionales son la fuente particular a través de la cual las Energías Espirituales son descargadas para bendición de la raza humana.

Aquí moran los Grandes Coros Celestiales, los Cielos más Elevados del pensamiento ortodoxo, y desde esta bella Esfera fluye la inspiración hacia aquellos hombres y mujeres que han respondido al “llamado de lo más alto” de los dirigentes religiosos, y quienes están “conduciendo sus rebaños” de la mejor forma posible.
El Gran Chohan de la Sexta Esfera fue el Maestro Ascendido Jesús (hoy es la Maestra Ascendida Lady Nada), y a través de los Servicios del templo, Él (Jesús), Nada y María (la Madre de Jesús) han bañado al Mundo Cristiano, a los Devas que guardan y protegen las Iglesias construidas en Su Nombre, y a todos quienes han aceptado al Cristo en la esencia
espiritual de Su Cristianismo Divino.
A medida que los Querubines y Serafines se preparan para llevar las Bendiciones del Padre al Séptimo Ámbito, caemos en la cuenta de que éste, por su destino natural, es la periferia del Reino, y que el Mundo Tridimensional de hoy (el mundo de las apariencias físicas) se ha hundidos más allá de la línea fronteriza de la seguridad.

La 7ª Esfera

Es en la Séptima Esfera y en su Gran Chohan (conocido como el Maestro Ascendido Saint Germain, ascendido a la posición de Rey de la Edad Dorada y Avatar de Acuario) donde debemos buscar el contacto entre la conciencia exterior y los patrones Divinos de
la Voluntad de Dios y sus Mensajeros. La Séptima Esfera mantiene dentro de Sí los patrones etéricos de toda y cada manifestación del Plan de Dios, el cual ha sido bajado rítmicamente a través de las 6 Esferas precedentes, y el cual espera por ser expresado en la forma física. Esta es la Primera Esfera encima de la octava humana de limitación e imperfección a la cual asciende el alma en su viaje de retorno al Corazón de Dios.
Es, por tanto, el ministerio y la responsabilidad del Chohan del Séptimo Rayo proveer los medios y arbitrios mediante los cuales la humanidad pueda, una vez más, unir su conciencia con las Esferas Internas, y pueda convertirse en conductor individual de la
Perfección Divina desde estas Esferas a la conciencia del Yo exterior.
Este Ámbito está, literalmente, “a punto de explotar” con todas las cosas buenas que han sido pasadas desde arriba hasta abajo, de una Esfera a la otra.
Debido a la resistencia y rechazo de la conciencia externa del hombre para aceptar el Plan Divino de Dios, el Ámbito Etérico no ha sido capaz de pasar más adelante las Bendiciones y Glorias que han descendido desde las Esferas Superiores, y completar, de esta manera, el ritmo saliente de la tarea creativa.
Cualquier miembro de la familia humana puede ofrecer su conciencia al Chohan del Séptimo Rayo, y pedir que su ser individual sea convertido en una salida para las bendiciones y perfección contenidas en dicha Esfera.
Cada hombre, mujer y niño que vive en la Tierra hoy (o que vendrá aquí en el futuro) tiene una Presencia Divina, un Patrón de Dios, un Arquetipo, que mora en una de las Siete Esferas precedentes.
Cada una de estas corrientes de vida encarnadas está supuesta a ser un centro irradiador de la Fuerza Espiritual que le llega desde la Esfera Superior donde su Presencia “I AM” (Yo soy) vive. Él (o ella) debe entender que su propio Yo Superior está, en realidad, viviendo y sirviendo en una de esas Esferas, desarrollando algunos de los Designios de Dios mediante Su Conciencia Superior, la cual está a la espera de la receptividad de la mente externa a fin de expresarse en el mundo de la forma.
Las actuales características de las personas (sin importar cuán pobremente desarrolladas estén) es una indicación del Rayo y de la Esfera a la cual las personas pertenecen correctamente. 
A medida que el individuo purifica su propio mundo, elevará la acción vibratoria de su ser hasta llevarlo a la más poderosa y perfecta expresión a través de su yo personal,
convirtiéndose así en un centro irradiador de la Fuerza Espiritual proveniente de la Esfera en la cual mora su Presencia “I AM” (Yo soy), lo cual acarreará un efecto beneficioso para toda vida que le rodee.



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